Muchos los que quieren, pocos los que pueden.

¿Realmente piensas que llegarás a tu peso? ¿Realmente te ves con el peso que deseas, usando el pantalón que quieres o luciendo el vestido que sueñas? ¿Realmente crees que podrás lograrlo? ¿Realmente crees que te lo mereces? 

Con el poco tiempo que tengo en el campo de la nutrición me he dado cuenta que no importa lo que yo crea. "Lo que realmente importa es lo que TÚ creas".

¿Cuántas historias has escuchado de médicos que le han diagnosticado enfermedades terminales a algunos pacientes y dichos pacientes terminan batallando, negándose a creerse dicho cuento y se recuperan? Lance Armstrong, el ciclista campeón del Tour de Francia, es un claro ejemplo de fuerza mental, a quien se le diagnosticó cáncer y con su determinación logró salir airoso de su mayor batalla personal, dejando estupefactos a los científicos, a los que se hacían llamar los "objetivos", a los críticos.

Ahora bien, probablemente te estés preguntando si voy a escribirte un tema de autoayuda o de esas motivaciones tipo ¡Tú puedes! ¡Saca el campeón que llevas por dentro! y cosas por el estilo. Mi intención con este artículo va más allá. Mi intención es recordarte simplemente que en la vida la mayoría no obtenemos lo que queremos por varias razones: pereza, falta de disciplina, falta de enfoque, no creemos merecerlo, etc. Tan solo una minoría (se dice que un 5%), son los que llegan. En otras palabras, el 95% de la gente que comienza un plan de alimentación para alcanzar un peso deseado no alcanzará dicho peso deseado. Y esto independientemente del nutricionista, de la dieta, de la técnica o de la metodología que se emplee. ¿En qué grupo te encuentras?

Una de las causas por las que no obtenemos lo que queremos es debido a la educación que recibimos desde pequeños, la cual se enfoca solamente en desarrollar la inteligencia intelectual del individuo y deja de lado la inteligencia más importantes de todas: la inteligencia emocional. Tanto es así que el mismo Albert Einstein decía que "la imaginación es más importante que el conocimiento". Seguramente concuerdas conmigo en que nos enseñan a grabarnos gran cantidad de información que por lo general se olvida minutos después de presentar un examen, porque sencillamente recordamos lo que aplicamos diariamente. Lamentablemente no nos enseñan inteligencia emocional, la cual es más importante que toda la teoría que podamos tener en la cabeza. No nos enseñan a ser disciplinados, a superar nuestros miedos, a tener buena autoestima, a entender que podemos lograr todo lo que queramos, a tener buenas relaciones personales, a salirnos de la masa y destacarnos, a ser creativos y a creernos merecedores de todo lo bueno que existe. Todo esto nos cuesta porque precisamente fuimos educados para lo contrario: si te crees merecedor de lo mejor que existe entonces dicen que eres un arrogante y si no logras algo no importa porque los demás tampoco pudieron. En vista de esto, cuando haces algo distinto te da miedo, y el miedo es emocional. Por eso es que podemos ver profesionales brillantes y con altos honores académicos pero que no creen en ellos mismos, no te sostienen la mirada al hablar, no luchan por lo que quieren y piensan que ya no tienen nada por aprender. 

Con todo esto no pretendo "hacerme el perfecto". Al contrario, pienso que estamos en un proceso de aprendizaje constante que no se detiene nunca. Insisto, mi intención es no engañarte ni hacerte entender que todos llegan a su meta y fueron felices para siempre. No significa que con sólo decirte cómo te alimentarás se te garantiza éxito en tu proceso. Yo siempre he dicho que si la nutrición fuera un proceso sencillo no existieran nutricionistas gordos ni flacos. También alego que si la inteligencia intelectual fuera más importante que la inteligencia emocional no existieran abogados envueltos en problemas legales, médicos que fumaran, psicólogos con problemas mentales o economistas pobres. Como te habrás dado cuenta, no existe coherencia. Y no existe coherencia porque es más fácil saberse la teoría que aplicarla, porque aplicarla requiere incomodarse uno mismo y esto requiere de inteligencia emocional.

En fin, si llegar a tu peso deseado fuera una cuestión de calcularte las calorías que gastas durante el día y mandarte una dieta en donde consumas más o menos de lo que gastas, todo sería muy fácil, ¿no crees? Ya llegarías a tu peso y fueras feliz. El reto es que desde donde estás hasta donde quieres estar va a pasar un tiempo y probablemente te encuentres con varios retos en el camino: no te apoya tu pareja, tampoco tus familiares, ni tus amigos, o te dijeron que no puedes, que te aceptes como eres, que tus familiares son así y tú también lo serás, cómete este dulce hoy nada más, etc., etc. Si no estás preparado para estas situaciones, lamentablemente podrás ir al nutricionista de la NASA, al de la Vino Tinto, o al que desees, pero no lograrás tu meta. Si no eres persistente ni te mantienes enfocado(a) en lo que quieres TODOS LOS DIAS, el mundo te sacará del camino y culparás a todos excepto a ti mismo(a). Por esta razón te invito a mantenerte en contacto conmigo, sueña con lo que quieres, vive tu sueño como si ya lo tuvieras, apártate de la gente tóxica, no leas periódicos ni cosas negativas que te desenfoquen. ¡Créeme! si pasa algo realmente importante te vas a enterar aunque no quieras. No es solo saber cómo nutrir tu cuerpo si continúas alimentando tu mente con comida chatarra. Alimenta a tu mente con cosas que te empoderen, que te den vida y te quiten el miedo. Muchos pudieran criticarme por hablar temas de autoayuda, motivación o psicología. Muchos de esos que me critican son colegas conservadores que continúan anotando en papel las historias de los pacientes o que no innovan nada. Y esto es precisamente porque a todos nos enseñan cosas técnicas en la universidad, no a innovar o desafiar al status quo. Yo estoy haciendo mi parte para que no digas que es muy fácil hablar. Ahora haz tu parte y cumple con todo lo que sabes que tienes que hacer. Debes comprender que siempre te criticarán hagas lo que hagas. Y si de todas formas te criticarán, entonces haz que te critiquen por algo grandioso que hagas. Destácate y sueña aunque se burlen, ya que los únicos que no sueñan son los animales. Si soñar es lo único que nos diferencia, no comprendo por qué no se promueve el "soñar más".

Ya para finalizar, te invito a quitarte las excusas. El hecho de que sólo el 5% llega a su meta se debe a que son autores de sus propios resultados. No es culpa de nadie más. Del mismo modo te invito a ser puntual en la hora que te toca tu cita. Si soy incapaz de llegar puntual a una cita que es una vez al mes, ¿entonces qué quedará de mis hábitos diarios que debo mejorar?. Es una cuestión mental más que técnica. Y con esto no estoy diciendo que no sea necesario acudir con un nutricionista. No me malentiendas. Si tienes la oportunidad de asistir a un nutricionista ético, con inteligencia intelectual y emocional, perfecto, ya que también debes protegerte de los falsos gurús que hay por ahí.

¡Cree en ti y no le des poder a otros de lo que sucede en tu vida!






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